Alemania Nazi (1933–1945)


Tras la muerte de Hindenburg se denominó a Adolf Hitler Jefe de Estado, lo que dio inicio a la Alemania Nazi. El 27 de febrero de 1933, el Reichstag fue incendiado. Algunos derechos democráticos fundamentales fueron derogados posteriormente en virtud de un decreto de emergencia. Una Ley de Hitler dio al gobierno el pleno poder legislativo. Sólo el Partido Socialdemócrata de Alemania votó en contra de ella; los comunistas no pudieron presentar oposición, ya que sus diputados habían sido asesinados o encarcelados. Un estado totalitario centralizado fue establecido por una serie de iniciativas y decretos, haciendo de Alemania un Estado de partido único. La industria se reguló para desplazar la economía hacia una base de producción de guerra.

En 1936 las tropas alemanas entraron en la Renania desmilitarizada, y el Primer Ministro británico Neville Chamberlain impulso su política de apaciguamiento que resultó insuficiente. La política de Hitler de anexionar tierras vecinas para hacerse con Lebensraum ('espacio vital') que incluyó a Austria y a Checoslovaquia anexionándose la parte checa y estableciendo un gobierno títere en Eslovaquia, llevó al estallido de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939, cuando atacó Polonia. Inicialmente Alemania obtuvo éxitos militares rápidamente (de ahí el término Blitzkrieg — 'guerra relámpago') y consiguió el control sobre los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, norte y oeste de Francia y posteriormente sobre Dinamarca, Noruega, Yugoslavia y Grecia en Europa, y Túnez y Libia en el norte de África. Además tenía como aliados firmes al Imperio de Japón (quien hacía su propia invasión por Asia y Oceanía) e Italia (que ya había invadido Albania, Etiopía, controlaba Libia junto con los alemanes y atacaba Malta y el Egipto Británico. Sus aliados, más bien vasallos, fueron el Gobierno de Vichy (la Francia Sur controlada por el mariscal Petâin y todos sus territorios africanos y asiáticos: Marruecos, Argelia, Siria...), Finlandia, Eslovenia, Croacia, Hungría, Rumanía y Bulgaria.

Otros Estados tenían que colaborar con los alemanes para que no hubiese represalias y no fuesen invadidos, así que su neutralidad estaba claramente manifiesta, evidentemente al estar rodeados por territorios alemanes no les quedaban muchas opciones, estos Estados fueron Suecia, Andorra, Mónaco, Suiza, Liechiestein, San Marino, El Vaticano y Turquía. En el verano de 1941 un ejército de más de 3 millones de hombres invadieron la Unión Soviética, rompiendo el tratado de no agresión firmado 2 años antes. Hubo 3 ejércitos que se dirigieron, uno dirección Leningrado, otro a Moscú y el otro a Ucrania y llegando hasta Stalingrado y los campos petrolíferos de Maykop y Grozni. Los alemanes fueron apoyados con ingentes tropas de Finlandia, Bulgaria, Italia, Rumanía e Hungría entre otros. Finalmente, Alemania fue detenida en la Batalla de Inglaterra, durante la cual la Luftwaffe fue derrotada por la RAF. El ataque a la Unión Soviética en 1941 demostró que el ejército nazi era insuficiente para abarcar un territorio de esas dimensiones. Sus fracasos en las campañas rusas de 1941 (llegar a Moscú y cortar los suministros procedentes de Siberia) y 1942 (llegar al mar Caspio para hacerse con el petróleo), así como el ingreso de los Estados Unidos (en diciembre de 1941) en el conflicto, dieron un giro que llevó a la destrucción del país bajo los bombardeos perpetrados por los aliados, que solamente se detuvieron tras la capitulación del régimen nazi el 8 de mayo de 1945.

En lo que más tarde llegó a ser conocido como el Holocausto, el régimen Nazi promulgó políticas gubernamentales para avasallar a varios sectores de la sociedad: Judíos, comunistas, gitanos, homosexuales, Francmasones, disidentes políticos, sacerdotes, predicadores, opositores religiosos, y las personas con discapacidad, entre otros. Durante la época nazi, unos once millones de personas fueron asesinadas en el Holocausto, entre ellos seis millones de judíos y tres millones de polacos. La Segunda Guerra Mundial y el genocidio nazi son responsables de alrededor de 50 millones de muertos en Europa.